Para escuchar flamenco

- En los "tablaos" que presentan espectáculos que, generalmente, resumen lo que es el cante y el baile.
- Dentro de espectáculos, ciclos o programas como la Bienal de Sevilla o "Flamenco viene del Sur". Se ve a los mejores artistas pero las salas amplias no favorecen las interacciones.
- En los festivales de verano. Son maratones donde se suceden aficionados y grandes profesionales (Potaje Gitano de Utrera, Festival de Mairena del Alcor).
- En los homenajes dedicados a tal o cual artista. Los invitados participan por amistad. Pueden surgir momentos de gran sinceridad.
- En las peñas flamencas. Estas asociaciones de aficionados al cante y al baile sobreviven con recursos económicos escasos y en locales modestos. Pero son viveros de artistas; ahí está el verdadero flamenco. Los grandes vienen a reencontrarse con sus raíces ante un público respetuoso y conocedor. Las peñas sirven como trampolín para los jóvenes (concursos de cante y toque).
- En las reuniones de "cabales". En la trastienda de un bar o de una peña flamenca; después de su recital, los artistas se quedan y se ponen a cantar por su propio placer y el del pequeño grupo de amigos que los rodean. No se sabe cuándo empieza ...ni cuándo termina. Es un privilegio poder escuchar en esas condiciones lo que es la esencia del flamenco.
