Cómo

El flamenco es una música existencial, de carácter individual, nacida de la necesidad de decir o gritar sus penas y también de hacer compartir sus alegrías en algunas ocasiones. En general, no es un canto de protesta contra la injusticia social, no expresa reinvindicaciones. En especial entre los gitanos, el cante, a veces el baile, acompaña todas las circunstancias de la vida: trabajo ( martinetes= cantes en la fragua), juergas (bulerías), bodas (alboreas), Navidad (villancicos), misa (misa flamenca) Semana Santa (saetas)... Ser flamenco también es una manera de vivir. Es a la vez una música popular y su contrario. Popular por sus raíces y su letra (coplas); pero compleja, de difícil ejecución y, por tanto, al alcance de pocos. En España, despierta poco interés excepto entre gente del pueblo de edad avanzada, algunos universitarios y musicólogos, algunos extranjeros, algunos jóvenes (por el baile). El flamenco es más admirado en París, Nueva York o Tokio que en Sevilla, sobre todo el baile que regresa con éxito a España sólo después de haber triunfado en estas grandes capitales.